La seguridad empieza con decisiones responsables. Por ello, promovemos prácticas que priorizan el descanso, los límites saludables de conducción y la seguridad en cada viaje:
1. Evitar la conducción en horario nocturno, cuando el cuerpo naturalmente necesita descansar.
2. Realizar paradas de descanso cada 3 horas, de al menos 15 minutos, para distender el cuerpo y verificar la unidad
3. Respetar tiempos máximos de conducción diaria y asegurar descansos continuos entre jornadas y ciclos de trabajo.
Creemos que descansar no es una pausa en el trabajo, sino una condición esencial para realizarlo de manera responsable. Por eso la gestión de la fatiga es parte de nuestra política de conducción segura.
Cuidar a nuestros conductores es cuidar cada operación y cada cliente que confía en nosotros.
